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l Cacay es un árbol de bosque endémico de la selva amazónica, especialmente de la Orinoquía colombiana y produce un fruto especial porque contiene muchísimas propiedades saludables tanto para el consumo humano como para la industria cosmética, especialmente para el cuidado facial. En esta entrada te vamos a contar sobre este fruto que está cambiando la manera cómo nos relacionamos con la naturaleza.

Hoy en día estamos buscando lo natural porque nos hemos dado cuenta que es precisamente en la naturaleza que encontramos todo lo que necesitamos para estar sanos, para tener una buena alimentación y para cuidar de nuestro cuerpo.

En cada fruto del Cacay encontramos tres nueces que tienen un alto contenido de fibra, omegas, proteínas y minerales. A través de una agricultura sostenible con el medio ambiente, se aprovecha todo lo que tiene este fruto. La cáscara que recubre las nueces se usa para hacer abono orgánico y las nueces tienen un gran potencial en la industria alimentaria y cosmética.

Actualmente, se produce harina y miel de cacay para preparar diversos alimentos muy nutritivos y se puede consumir la nuez como parte de la dieta diaria. Las propiedades de la nuez la hacen un alimento óptimo para los veganos, vegetarianos y para las personas que tienen tránsito intestinal lento; asimismo, ayuda a bajar los problemas causados por la hiperlipidemia (colesterol alto).

Aceite de Cacay: beneficios, usos y propiedades

El aceite de la nuez del Cacay se extrae en frío y con este procedimiento se potencializan todos sus nutrientes dado que se obtiene una alta concentración de minerales, vitaminas y proteínas que nutren y reparan la piel. Se ha comprobado científicamente que el aceite reduce los signos del envejecimiento prematuro de la piel. De hecho, es un aceite que es bastante cercano o compatible con los lípidos de nuestra piel y, por ello, cuando lo usamos no deja una sensación grasosa en la primera capa y se absorbe con facilidad en todas las capas de la piel permitiendo mantener tanto el porcentaje adecuado de agua como la grasa natural.

Para conocer un poco acerca de las capas de la piel te invitamos a leer nuestro blog:

 ¿Cuál es la diferencia entre piel seca y deshidratada?

Al usar constantemente el aceite de cacay nos damos cuenta que nuestra piel se ve más iluminada y que tenemos una mayor elasticidad en la piel. Esto sucede por los potentes nutrientes antioxidantes que combaten los radicales libres que están presentes en el medio ambiente y que también se producen por nuestros hábitos de vida (inadecuada alimentación, contaminación atmosférica, estrés, falta de descanso, tabaquismo, etc.).

El estrés oxidativo de los radicales libres hacen que se disminuya el colágeno y la elastina de la piel y causan flacidez, manchas cutáneas, arrugas y generalmente se evidencia cuando tenemos un tono opaco, cansado y sin luminosidad en el rostro. Todo ello se puede contrarrestar con el uso continuo del aceite de Cacay.

Este aceite regenera las células de la piel, contiene un alto porcentaje de vitamina E y retinol que nos proporciona una hidratación profunda y prolongada, con lo cual vamos a ir reduciendo los signos de la edad al eliminar las líneas de expresión y las arrugas que se producen por la pérdida de agua y grasa de la piel. Además, es antinflamatorio y ayuda a los problemas de acné y las erupciones cutáneas como los puntitos rojos.

Su uso es muy versátil. Podemos aplicarlo en el rostro, uñas, cabello y cuerpo, tan solo basta usar unas 2 o 3 gotas para la piel, y para el cabello se puede mezclar la misma cantidad para puntas resecas o directamente en el shampoo y acondicionador.