A

medida que van pasando los años nos damos cuenta que la piel de nuestro cuerpo cambia, especialmente la de nuestro rostro que es la que está más expuesta a los rigores del clima, a los cambios de temperatura, a la radiación ultravioleta (UV) que viene del sol y a la luz azul de las pantallas de computadores y celulares. Todo ello envejece la piel.

Desde jóvenes comenzamos a usar productos de la cosmética como maquillajes y cremas, pero casi nunca nos preguntamos en qué momento es preciso aplicar estos productos, sobre todo aquellos que hidratan y nutren la piel.

La edad y los hábitos de vida que llevamos día a día condicionan la salud de la piel. Para ello, solemos usar cremas para el contorno de ojos y para toda la cara. La década de los veinte precisa de cremas hidratantes y para los treinta de cremas que además de hidratantes sean nutritivas. Para los cuarenta y cincuenta debemos usar cremas hidratantes, nutritivas y que sean antiedad o antiarrugas.

Te preguntarás ¿y en qué momento uso los aceites faciales?, o si ¿será que con las cremas no es suficiente para mantener mi piel en buen estado? Pues te contamos que los aceites faciales resultan un complemento perfecto para nuestra rutina de belleza y salud, porque a medida que pasan los años comenzamos a ver los primeros signos de la edad como líneas de expresión en ojos y boca, opacidad, pérdida de luminosidad, brillo y elasticidad, e incluso, resequedad como consecuencia de una piel que progresivamente se va deshidratando.

Los aceites faciales prensados en frío y orgánicos son esenciales para estos momentos debido a que reconstituyen la barrera de grasas naturales de nuestra piel y nos devuelven un poco la lozanía de la juventud y nos ayudan a retrasar el envejecimiento.

En ¿Cuál es la diferencia entre piel seca y deshidratada?, hablamos de todo aquello que afecta la piel y que produce estas condiciones. Ahí mismo hablamos de unos unos tips para que elijas el aceite facial que mejor se adecúe a tus necesidades. Te invitamos a consultarlo.

Ahora bien, se recomienda comenzar a usar aceites faciales hacia los 30 años, pero si se puede antes, mejor. Si ya tienes 40 no esperes más para probar un aceite adecuado para ti.  Es importante que no deje sensación grasosa y que tenga vitaminas A, E y C, principalmente.

Para que conozcas más sobre los aceites faciales te invitamos a leer en nuestro blog

¿Para qué sirve el aceite facial?

Así que debemos complementar nuestra rutina de belleza con la aplicación de un aceite facial luego de realizar la limpieza e hidratación. Su uso diario y continuo mostrará grandes resultados tanto en nuestra piel como en la imagen de nosotras frente al espejo.

Ahora, también te preguntarás ¿cuándo es el mejor momento para usar un aceite facial? El mejor momento es cuando te dediques ese tiempo para darte amor y consentirte.

Puede ser en la mañana después de la ducha para aprovechar que tienes tu piel limpia y aplicar tu rutina de hidratación de ojos y rostro, aplicar unas gotas de tu aceite favorito, y esperar unos minutos para aplicar tu bloqueador y maquillaje.

Puede ser en la noche como parte de tu ritual de descanso. Después de limpiar impurezas, tonificar e hidratar puedes usar unas gotas de aceite facial para cerrar tu día. Si usas un aceite con aromas cítricos notarás que tus sentidos se relajarán mientras te haces un suave masaje. De noche, los componentes de tu aceite actuarán mientras duermes y tu piel te lo agradecerá al despertar en las mañanas.