H

acer ejercicio físico solo trae beneficios. Es ese momento del día en el que nos dedicamos un tiempo de calidad para mejorar muestro cuerpo y nuestra mente. De modo que mantener un equilibrio con la salud es fundamental para el desarrollo de todas las actividades diarias, afrontar el estrés y propiciar, a futuro, un envejecimiento sano.

 

Si dedicamos ese tiempo a sudar y a liberar la mente, también debemos saber que luego hay que recuperar la piel. Es decir, seguir cuidando esos detalles que nos mantienen bien por dentro y por fuera. Estamos hablando de cómo podemos hidratar nuestra piel después de hacer ejercicio.

Antes del ‘después’ es importante pensar en los momentos previos y durante el ejercicio. Ya sea que salgas a trotar, que hagas una rutina en casa, practiques un deporte o vayas al gimnasio. Ello significa que hay que alistar la piel para ese momento: tener el rostro sin maquillaje para que no afectes tus poros con el sudor y tener una toalla a la mano para que absorba el sudor, recuerda que la forma de secado es con suaves toques para no maltratar la piel. Lo más importante será tomar pequeñas cantidades de agua antes, durante y después del ejercicio.

 

Cuando sudamos estamos eliminando toxinas de muestro cuerpo, por ello es importante que te duches siempre que hagas ejercicio. Te recomendamos agua fría o un poquito tibia para que restaures de manera adecuada los poros que han quedado abiertos después del ejercicio. La ducha debe ser corta puesto que si es prolongada la piel se reseca con mayor facilidad.

 

Para el rostro

Luego del baño hay que limpiar el rostro. Usa el producto que acostumbras como agua micelar, leches o aceites limpiadores, luego aplica el tónico y después tu aceite facial de preferencia. Deja que pasen unos minutos necesarios para que la piel tome esos nutrientes y aplica una crema nutritiva o hidratante para completar tu rutina de hidratación. Aprovecha para darte pequeños toques con tus dedos, te ayuda a mejorar la irrigación sanguínea y a relajar.

 

Para tu cuerpo

Puedes usar tu crema favorita, aceites tópicos como el de almendras dulces o una combinación de emolientes y crema que te permita favorecer tu piel luego del ejercicio. Te recomendamos hacer esto con la piel húmeda después de secarte con la toalla. Recuerda hidratar todas las zonas del cuerpo, incluidos los pies y las manos.

Si haces ejercicio antes de comenzar tus actividades diarias debes aplicar tu bloqueador solar, y llevar en tu bolso un spray con agua termal o agua de rosas para que durante el día te des unos toquecitos de hidratación adicional.

 

Si la actividad física es al terminar el día puedes hacerte un masaje en los pies antes de dormir con una crema que te hidrate y que te ayude a relajar. Los pies son nuestro soporte diario y debemos darles cariño. Hay cremas de todo tipo, y así como hay cremas especiales para el rostro también hay para los pies que ofrecen una reparación e hidratación profunda, y si tienen aroma natural de lavanda mucho mejor porque es calmante, sedativa y ayuda al sueño.

 

Recuerda que para mantener un estilo de vida saludable debes escoger lo que mejor se adecue a tus necesidades y presupuesto. Opta por los productos 100% naturales, sin químicos ni preservantes.