Apicultura para todos

By | 2020-11-26T15:04:02-05:00 noviembre 26, 2020|Categories: Amigos de las Abejas|
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a apicultura es una actividad dedicada a la crianza y el aprovechamiento de lo que nos pueden brindar nuestras amigas abejas. La finalidad de este ejercicio es sacar el mayor provecho de productos como la cera de abeja, la miel o incluso la jalea real. ¿Te gustaría saber más? Anímate, aquí te contamos de qué se trata y algunos consejos que te pueden ayudar a iniciarte en lo que podría ser un nuevo hobby.

¿Cómo nace la apicultura?

Como ya lo habíamos mencionado en blogs anteriores acerca de la historia de las abejas en Colombia. La apicultura en América fue usada a principios del siglo XIX, en el cual los sacerdotes se dedicaban a criar abejas provenientes de Europa. Sin embargo, la historia de la apicultura se remonta hasta incluso 8000 años antes de Cristo. Esta consistía en cazar enjambres de abejas durante la primavera para posteriormente, en verano, matar una gran parte del enjambre y así conseguir la cera y la miel. Esta última siempre ha tenido un increíble valor a lo largo de la historia debido a que las antiguas civilizaciones la consideraban como un alimento de los dioses. 

No obstante, con la evolución de las civilizaciones, las abejas empezaron a tener mayor reconocimiento. La civilización egipcia es un claro ejemplo de esto, ya que la miel de las abejas era utilizada como medicina, para ritos o para ofrendas a los Dioses debido a las propiedades que tiene este súper alimento. De este modo, se empezó a comprobar la importancia que tienen las abejas para el medio ambiente.

De esta manera, la apicultura empieza a tomar forma con distintos descubrimientos de científicos y de los primeros apicultores. Entre estos destaca Nikel Jacob quien en el siglo XVI descubrió el modo en que las abejas eligen y crían a la reina de la colmena. Así como el suizo François Huber que durante el siglo XVIII fundó las bases para lo que sería la apicultura moderna. Todo esto con el fin de aprovechar de mejor manera los recursos que ofrecen las abejas, lo cual permite también que se reconozca su importancia para el planeta.

¿Te gustaría ser apicultor? 

Si bien la apicultura tiene una larga historia en su haber, no es una ciencia cierta y requiere que no la tomemos a la ligera. No obstante, no te desanimes, pues aunque se requiere que nos informemos bien antes de empezar, nunca está demás recibir algunos consejos. ¿Te interesa? Podrías aprender a cultivar tu propia miel y sacarle provecho de muchas maneras. Por esto, queremos darte unos consejos si eres un dummy en esto de la apicultura.

  • Ten paciencia, del afán no queda sino el cansancio. Muchas veces el querer empezar rápidamente y ver resultados de la misma manera, puede hacer que el proceso de la apicultura se vuelva frustrante, por lo que no veremos ningún efecto positivo. Así que ten calma y si tienes dudas puedes informarte un poco con apicultores más experimentados que nosotros.
  • Es recomendable empezar con al menos 2 o 4 colmenas de abejas. Esto debido a que, al ser animales tan sociales, las ayudará a apoyarse entre ellas si existe de alguna colmena más débil que la otra.
  • El lugar en el que se posará la colmena debe ser el adecuado para su crianza. Fabricarlas con materiales locales hará que la apicultura sea más accesible y barata para todos. También, debes tener en cuenta el tipo de material en el que se situarán, ya que si las abejas sienten mucho calor podrían morir, por lo que es recomendable usar materia prima natural para evitar este problema. Se pueden usar colmenas de barra superior las cuales permiten una mejor extracción a la hora de recolectar la miel.
  • Otro aspecto a tener en cuenta es el acceso al agua por parte de las abejas. Esto ayuda a garantizar un lugar en el que las abejas podrán recuperar energía y descansar. No obstante, las abejas deben tener un lugar en el cual aterrizar de manera segura, por lo que si colocas agua en un recipiente, asegúrate de poner trozos de madera que floten. De este modo, las abejas podrán beber el agua de manera segura.
  • Por último, deberías inspeccionar y cuidar de tus abejas. Al momento de recolectar la miel, es recomendable usar un poco de humo para calmar las abejas y un traje protector para nosotros. De este modo la extracción resulta más segura tanto para ellas como para nosotros. Asimismo, visitalas regularmente, y asegúrate de que no hayan entrado hormigas intrusas. Una buena técnica para ahuyentarlas es untar un poco de grasa en la colmena. 

La apicultura es un arte del que cada día se aprende más y más. Además de traernos beneficios en cuanto a los productos que podemos obtener de ella, también nos permite conocer más acerca de nuestras amigas abejas. Seguramente te encantará verlas trabajar tan de cerca y conocer más sobre su importante rol en la naturaleza. ¿Y tú, te animas a ser un apicultor?

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